Los libros repentinos de Pablo Gutiérrez

La insurrección comienza con la lectura, un tributo a Don Quijote en una época de descontento social.

Tras el fallecimiento de su esposo, Reme recibe por error una caja de libros en su hogar. En lugar de devolverlos, selecciona uno al azar y comienza a leerlo. A partir de ese momento, algo cambia: Reme se aísla en su casa y se desanima, sintiendo que los libros le hablan de supervivencia, de una sexualidad reprimida y de frustración. Cuando sale de su aislamiento, todo le parece diferente y lo detesta.

Los libros repentinos reflexionan sobre el poder sanador de la literatura y su capacidad para perturbar. Al citar a Baroja, Reme sugiere que la justicia social solo puede lograrse si la lucha se limita a un entorno pequeño, del tamaño de un barrio, que se convierte en un nuevo campo de batalla sin molinos encantados ni posadas. La crítica social y el humor satírico, junto con símiles y ternura, se combinan en una prosa de gran calidad literaria.

Pablo Gutiérrez nació en Huelva en 1978. Ha publicado novelas como Rosas, restos de alas (2008, reeditada y ampliada como volumen de cuentos en 2011), que ganó el premio Storm in a Glass al mejor autor novel en español, y Nada es crítico (2010), que obtuvo el Premio Ojo Crítico de Narrativa. Es considerado uno de los mejores narradores jóvenes de la literatura española según la revista Otorgada, y ha recibido elogios unánimes de la crítica.

Scroll al inicio