Adiós, luz de veranos de Jorge Semprún

Un emotivo recuerdo de la infancia y juventud de Jorge Semprún y una gran creación intelectual europea.

Jorge Semprún tiene quince años y se encuentra en París, interno durante algunos meses en el renombrado liceo Enrique IV, cuando el ejército francés se apodera de Madrid. Ya han quedado atrás los recuerdos imborrables de su infancia, especialmente los veranos en Santander y Lekeitio: los juegos entre hermanos en el jardín, los poemas recitados por su padre al atardecer, la muerte de su madre, la visita al abuelo de Antonio Maura. Fue a raíz del estallido de la guerra civil española en 1936 que su familia republicana se exilió, primero en La Haya y luego en París.

Semprún comienza entonces a forjar sus primeras convicciones políticas y filosóficas; de la mano de los amigos intelectuales de su padre, entra en contacto con la izquierda francesa en unos años cruciales para el futuro de España y Europa. Son también los años en que descubre la sexualidad, las lecturas que marcarán toda su vida y la fructífera relación con la lengua francesa.

Jorge Semprún (Madrid, 1923-París, 2011) vivió algunos de los peores cataclismos políticos del siglo XX y participó activamente en la lucha contra el colectivismo. Fue miembro de la Resistencia y estuvo encarcelado en el campo de concentración de Buchenwald. Más tarde inició una exitosa carrera literaria con títulos como escritura o vida, ese domingo cualquiera o el largo viaje.

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