Amor duro de Gudbergur Bergsson

Muchos lectores recordarán esa historia implacable y odiosa. Gudbergur Bergsson nos dio en el kisne (Andanzas 307) una pequeña obra maestra que suscitó un auténtico entusiasmo crítico allí donde se publicó. Amor duro, su próxima novela, confirma que Bergsson es un autor inverosímil que no teme asumir el reto de hablar abiertamente sobre muchos de nuestros deseos más ocultos.

Un hombre envía la misma carta a su hija y a un amigo de la infancia, llamándolos para que vayan a su casa en un día fijo. Su hija tiene miedo de algo y no viene. Por otro lado, su amigo acude a la cita y encuentra allí el cuerpo del hombre con una carta en la mano. Le explica que deja su herencia a quien acuda a la cita, con una sola condición: que ella también acepte a su amante, un hombre maduro y casado.

Amor duro recoge los diarios de este amigo que acepta la cláusula, sin confesárselo a su propia mujer, y que encuentra en esta nueva relación una parte oscura e inquebrantable que conduce a la destrucción. Los encuentros sexuales se suceden y, en sus notas, el personaje principal adquiere una voz moderna que revela lo doloroso que es el amor. Y así, mientras se desarrolla una tumultuosa relación, desde pequeños malentendidos hasta grandes heridas, la crónica de esos encuentros rastrea la intensidad de la emoción.

Gudbergur Bergsson nació en 1932 en Grindavík, un pequeño pueblo de pescadores en el suroeste de Islandia, a cincuenta kilómetros de Reykjavík. Tras ejercer diversos oficios, en 1956 partió a España y llegó a Barcelona, donde conoció a Carlos Barral, Gabriel Ferrater, Jaime Gil de Biedma y Jaime Salinas, entre otros. Como traductor islandés del Quijote y de conocidos escritores en español, es autor de más de veinte obras.

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