Arte de amar de Ovidio

El arte del amor nos permite vislumbrar uno de los aspectos más intrigantes de la sociedad romana: las normas que regían el cortejo y que resultaban enigmáticas.

«Mientras puedas y sigas disfrutando de años primaverales, diviértete: los años pasan como el agua corriente». Así anima Ovidio a los jóvenes, tanto hombres como mujeres, que buscan encontrar el amor sin complicaciones.

Pertenece a la primera etapa creativa de Publio Ovidio Nasón (43 a. C. – 17 d. C.), uno de los poetas latinos más leídos y estudiados, y fuente inagotable de inspiración para artistas posteriores. Este clásico permite observar uno de los ámbitos más fascinantes de la sociedad romana: las reglas que gobernaban el arte del cortejo y que resultaban insondables. Para Ovidio, el amor es un juego peligroso con sus propias reglas y condiciones, que tanto hombres como mujeres deben dominar para alcanzar su objetivo.

Con una perspectiva actual, se notan las marcadas diferencias morales y culturales de la sociedad romana, al tiempo que sorprenden los divertidos comentarios sobre los aspectos más comunes del amor: desde el maquillaje y la moda hasta los celos y los afrodisíacos.

Publio Ovidio Nasón (43 a. C. – 17 d. C.) fue un poeta romano de familia adinerada, lo que le permitió estudiar retórica y dedicarse al derecho junto a su hermano. Tras la muerte prematura de este, decidió consagrarse a la poesía. Sus maestros fueron Arelio Fusco y Porcio Latron. Después de viajar por Atenas, Asia y Sicilia, regresó a Roma, donde se vinculó con el emperador Augusto y desempeñó varios roles.

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