Castilla habla de Miguel Delibes

La auténtica Castilla se refleja en la prosa hermosa y distintiva de Delibes. Castilla aparece desolada, y la pobreza junto a la humildad parecen acentuar su envejecimiento. El pueblo se expresa con sencillez y seguridad, y nos muestra la maldad de los antepasados del Castillo a través de treinta y dos viñetas que revelan una Castilla desconocida.

Delibes recorre los pequeños pueblos, reflexionando sobre la sequía, la pobreza rural y el abandono oficial. A principios de siglo, Castilla y sus pueblos formaban la serena estampa que Azorín describía desde Madrid. Sin embargo, la realidad que Delibes nos presenta es completamente diferente. El abad de La Trapa comenta con una sonrisa: “La gente viene a nosotros huyendo del ruido, y el silencio los abruma”.

Estas páginas, lector, son conmovedoras y posiblemente fueron dictadas a Delibes por un arcángel con una prosa única y bella, característica de Castilla.

Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) se dio a conocer como novelista con La sombra del ciprés es larga, galardonada con el Premio Nadal en 1947. Entre sus obras narrativas más destacadas se encuentran Mi idolatrado hijo Sisí, El camino, Las ratas, Cinco horas con Mario, Guerras de nuestros antepasados, El disputado voto de Cayo, Los santos inocentes, Una mujer de rojo sobre fondo gris y El hereje. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1955.

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