Controlar lo incontrolable de Artur Amich

A veces considero que todo está predeterminado y que, sin importar lo que hagamos, nuestra historia ya está escrita. Sin embargo, en otras ocasiones estoy convencido de que cada uno de nosotros, con nuestras acciones, influimos en ciertos acontecimientos que tendrán lugar y otros no, lo que nos hace evolucionar de una manera determinada y seguir un camino específico. Mi entorno y mi genética me convirtieron en una persona que parecía tener menos debilidades a medida que mi sentido de control aumentaba y, por lo tanto, disminuía la probabilidad de tener que enfrentar situaciones imprevistas.

Lo peor que podría pasarnos es perder significativamente ese control tan anhelado para el resto de mi vida. Un acontecimiento inesperado que podría ocurrirle a cualquiera dividió mi vida en dos, dejándome con muchas más limitaciones en esta segunda etapa. Nunca sabré si fue esa necesidad de controlar lo incontrolable la que desencadenó una tormenta en mi cerebro que hizo que ocurriera ese evento disruptivo.

Lo que he interiorizado, exteriorizado y compartido con ustedes en este libro es que tuve la suerte de contar, en mi primera vida, con las condiciones y el apoyo necesarios para expresarme de manera voluntaria a través de un esfuerzo constante y consciente. Esto fue crucial para desarrollar y potenciar mis talentos y fortalezas, lo que me ha permitido y me permitirá enfrentar las crecientes dificultades que me han afectado durante esta segunda vida.

Espero que este libro te sea de ayuda, que te inspire confianza y esperanza en la capacidad humana para superar obstáculos y ver, a pesar de todo, que la vida siempre vale la pena vivirla.

Artur Amich nació en una familia humilde el 2 de octubre en Barcelona. Creció en el barrio del Raval, a pocos minutos a pie de la Plaza Catalunya. Desde niño fue una persona reservada, responsable, comprometida y constante. No tenía claro su futuro hasta que un profesor que era su referente lo orientó hacia una de las escuelas.

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