D. Álvaro o la fuerza del sino de Duque de Rivas

Quien afirme que no estamos inmersos en una revolución o lo ponga en duda, debería acudir al teatro del Príncipe y presenciar la obra del Duque de Rivas. Los primeros en verla no dejaron de notar que Don Álvaro marcó un quiebre crucial con la imagen tradicional del individuo, la sociedad y la literatura: no fue tanto el inicio como el ejemplo más representativo del romanticismo en España. La edición a cargo de Miguel Ángel Lama posibilita rastrear la elaboración progresiva de la obra en todas sus fases, y a la vez comenta y documenta con detalle la evolución de la visión del mundo del autor en cuanto a soluciones escénicas, recursos lingüísticos, admiración por ciertos modelos y rechazo hacia otros, prestando particular atención a los aspectos históricos y pictóricos que enriquecen la singularidad de los protagonistas.

Ángel María de Saavedra y Ramírez de Baquedano, más conocido como Duque de Rivas, (Córdoba, 1791 – Madrid, 1865) fue un escritor, dramaturgo, poeta, pintor y político español, considerado una de las figuras más destacadas de la literatura del siglo XIX. Debido al exilio decretado por Felipe VII, viajó por Malta, Francia, Inglaterra e Italia, lugares donde se adhirió a las corrientes del romanticismo que posteriormente plasmaría en sus obras. Por todo ello, Don Álvaro también fue considerado un exponente de esta corriente.

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