Detective Conan nº 11 de Gosho Aoyama

El detective Kogoro Mouri, Ran y Conan son invitados a la casa de Kikueman, el seudónimo de Mankichi Tsuchiya, uno de los artistas de cerámica más famosos del mundo. En realidad, lo que Kikuemon quiere es disfrutar de las anécdotas de los casos de Mouri, de los que el alfarero es un fiel seguidor, y a cambio piensa regalarle una de sus preciadas piezas. El problema de Mouri es recordar los casos que Conan realmente resuelve.

Masuko Tsuchiya, la nuera del artista, y tres de los jóvenes discípulos del maestro también estarán en el estudio de la casa de Kikuemon. Una noche, el sake se acaba y todos acaban con una cierta sensación de euforia. Al día siguiente, Masuko aparece… colgando en una de las tiendas de cerámica.

Gosho Aoyama nació en Hokkuei, Prefectura de Tottori, en 1963, y comenzó su carrera como autor de manga en 1987 con la magia de kaito, trabajo que se está reiniciando de manera irregular. Su primer éxito fue Yaiba (1988-1993), ganador del Premio Shôgakukan al Mejor Manga. Pero fue en 1994 cuando comenzó su obra más famosa, Detective Conan, con la que volvió a ganar el Premio Shôgakukan y que sigue publicándose, con numerosas adaptaciones animadas.

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