Detective Conan nº 13 de Gosho Aoyama

Durante su estancia en Osaka, Conan, Ran y Mouri se enfrentaron a un asesino en serie. Desafortunadamente, resolver el caso les trajo más dolor que placer a los detectives: el asesino resultó ser Sakata, un joven inspector de policía amigo de Hattori que buscaba vengar la muerte de su padre.

Cuando Hattori descubrió el plan de Sakata, intentó suicidarse, y al detenerlo, el joven detective de Osaka recibió un disparo. Por suerte, la herida era superficial, pero la conmoción y el dolor de su amigo tardarían en desaparecer. Posteriormente, durante la final de fútbol del Campeonato del Emperador en el Estadio Nacional, los detectives del Infantil se encontraron con otro misterio: alguien había disparado al balón. Conan y sus amigos sospecharon que ese era el verdadero objetivo y, con la ayuda del Inspector Megure, intentaron descubrir a quién apuntaba el asesino.

Gosho Aoyama nació en Hokkuei, Prefectura de Tottori, en 1963. Comenzó su carrera como autor de manga en 1987 con La magia de Kaito, un trabajo que se ha estado reiniciando de forma irregular. Su primer éxito importante llegó con Yaiba (1988-1993), que ganó el Premio Shôgakukan al Mejor Manga. Sin embargo, fue en 1994 cuando comenzó su obra más famosa, Detective Conan, con la que volvió a ganar el Premio Shôgakukan y que sigue publicándose, con numerosas adaptaciones a otros medios.

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